viernes

¡oh vida futura!

Cierra los ojos y olvida.
Escucha el agua en los vidrios tan calmada. No anuncia nada.
Sin embargo, se escurre en las manos,
¡tan calmada! va inundando todo…
¿Renacerán las ciudades sumergidas?
¿Los hombres sumergidos -volverán?
Mi corazón no sabe.
Estúpido, ridículo y frágil es mi corazón.
Sólo ahora descubro cómo es triste ignorar ciertas cosas.
(En la soledad de individuo
desaprendí el lenguaje
con que los hombres se comunican).
Otrora escuché a los ángeles, las sonatas, los poemas,
las confesiones patéticas.
Nunca escuché voz de gente. En verdad soy muy pobre.
Otrora viajé por países imaginarios, fáciles de habitar,
islas sin problemas, no obstante exhaustivas.
Mis amigos se fueron a las islas.
Las islas pierden al hombre.
Sin embargo algunos se salvaron y trajeron la noticia
de que el mundo, el gran mundo está creciendo todos los días,
entre el fuego y el amor.
Entonces, mi corazón también puede crecer.
Entre el amor y el fuego,
entre la vida y el fuego,
mi corazón crece diez metros y explota.
-¡Oh vida futura! nosotros te crearemos.

carlos drummon de andrade

domingo

las olas

Sí, ésta es la eterna renovación, el incesante subir y caer, y caer para volver a subir.
Virginia Wolf. Las olas

jueves

poema a cuatro manos, avec Lorena.

el soñar siempre tiene que ser hacia delante
proyectar, disparar, luego mirar
dos sentidos una única dirección
desde lo profundo llega hasta el sol.
con la orejas muy rojas…
llega a ningún sitio
te mira, te parte el alma…
el amor
palabra terríblemente sobredimensionada.