domingo

madrid

madrid es una vertebra gritando a un corazón, dos jóvenes ensayando en la puerta de atocha o aquella profesora de teatro, angela, que me decía que hay gente que roba energía y a cambio te deja vacio... mientras el de la vertebra, debajo de aquel puente de suicidas, se abría el corazón ante un niño que con asombro ante la representación... sonreía... madrid es la plaza del dos mayo con maría y hortaleza y la elipa con nerea, .. patxaranes mágicos con antonio, e ir por lavapies después de la mani entre polipoéticas conversaciones con alfonso... dormir en la casa de campo, avenida extremadura, fiesta del PCE ... san fernando de henares con celia y fuenlabrada en fuengirola, con aquella flor de luna que poco después intentaron violar y ya no quería salir de casa... en casa de María, entre frases de autoayuda troskista colgadas en la pared, cerquita de donde murió el de los secretos... la casa del mono y la marimar en mendez alvaro, bajar con la isa por arco de cuchilleros cantando fun fun culumbio culumbio o ir a robar postales al reina sofia... madrid como un sueño, o una putada muy grande, como aquel coreano al que después de dar una paliza de muerte en el metro le robaron todo... madrid es eva con conjuntivitis y el rata planeando el qué hacer de la revolución, después de buscar a las 6 de la mañana un bar que estuviera abierto... compañero me quedo un rato contigo, en madrid, soñando que hacer con nuestras vidas...

al rata...

viernes

¡oh vida futura!

Cierra los ojos y olvida.
Escucha el agua en los vidrios tan calmada. No anuncia nada.
Sin embargo, se escurre en las manos,
¡tan calmada! va inundando todo…
¿Renacerán las ciudades sumergidas?
¿Los hombres sumergidos -volverán?
Mi corazón no sabe.
Estúpido, ridículo y frágil es mi corazón.
Sólo ahora descubro cómo es triste ignorar ciertas cosas.
(En la soledad de individuo
desaprendí el lenguaje
con que los hombres se comunican).
Otrora escuché a los ángeles, las sonatas, los poemas,
las confesiones patéticas.
Nunca escuché voz de gente. En verdad soy muy pobre.
Otrora viajé por países imaginarios, fáciles de habitar,
islas sin problemas, no obstante exhaustivas.
Mis amigos se fueron a las islas.
Las islas pierden al hombre.
Sin embargo algunos se salvaron y trajeron la noticia
de que el mundo, el gran mundo está creciendo todos los días,
entre el fuego y el amor.
Entonces, mi corazón también puede crecer.
Entre el amor y el fuego,
entre la vida y el fuego,
mi corazón crece diez metros y explota.
-¡Oh vida futura! nosotros te crearemos.

carlos drummon de andrade